24.10.10

Ahora que dejo de oír la voces de los nombres.Sílabas tartamudas que nunca acaban de pronunciarse. al mismo tiempo que el jugador de ping-pong recoge del suelo las pelotas y se marcha atravesando paredes hacia otros mundos más ocultos. ahora que ya los sonidos se adentran hacia el invierno que viene y el frío comienza a ocupar las calles que recorro a diario para ir de algún lado a ningún lado y regresar al punto de partida que casi nunca está en el mismo plano donde lo dejé. Ahora ya soy una superpuesta de mí misma. Ya eres tú-me dijo.Y me miro y sí,  a veces; otras  muchas, no, Logro sobreponerme a mí doblemente sobre el mismo corte de línea. Pero sigo sin tener las respuestas correctas. a tantas preguntas como había al principio cuando solo existía la desnudez, los pies descalzos, los portazos que nos hacían abrir los ojos y comenzar el lloro.
Sobreponer un mundo de sombras sobre un mundo de cóleras. Sobreponer sucias transparencias.
(de illa beata)

4 comentarios:

  1. Nunca hay respuesta. Ya vale con que haya preguntas.

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  2. Estoy totalmente de acuerdo, no hay respuestas, solo aproximaciones, deliberar, discurrir, dar vueltas...
    un abrazo.

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  3. Qué acertado!, Alfaro. Y hermoso ese pensamiento. O al menos yo lo creo. Las transparencias superpuestas siempre ensucian. En realidad tienen la misión de ser encubiertas opacidades. Algo semejante ocurren con las preguntas. Preguntas y respuestas no tienen lazos familiares. Ni parentesco. Lo elegante, lo sabio, es responder con preguntas. Lo otro es demasiado ordinario. Todo el mundo sabe hacerlo.

    Te sigo, siguiéndote. A menudo callado, por no hacer preguntas que no necesitan respuestas. Que seas beata illa, todo lo razonablemente posible.

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  4. Conde de Galzerán,
    preguntas y repuestas no siempre bordean la misma línea, a veces no tenemos respuesta porque la pregunta
    es la equivocada.
    Y la felicidad es como un chasquido, es el mismo borde de línea.
    sí que me gustaría ser beata illa..., pero estoy en el borde de línea como una illa beata.
    Un abrazo.

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