13.10.10

1
Era una ciudad amurallada
antes de que los bárbaros se llevaran toda la arena
y nos dejaran sus luces de neón.

2
No hay consejos nuevos. abrió la puerta y se quedó con ella en la mano. la dejó vertical apoyada sobre la pared. al sol. No planté las plantas. no echaron raíces. aún no las he tirado. seguro que las tiraré. No tengo paciencia para ver crecer las cosas. solo veo cómo crece el tiempo. ese elemento inexistente. pasa como una apisonadora sobre la piel, sobre los huesos. sobre el corazón. sobre todo sobre el corazón.  en este blog  (clic en él si queréis verlo) descubrí un cuadro que se mueve, con un sonido que hace llorar, y tiene la puntilla del mar, el organdí  del mar, la mujer de la chaqueta roja con su hijo y los paseantes desapareciendo, solo faltan las miradas de la vacas y los bueyes y serían mis dos paisajes, animados. la animación nunca sería mía. Así he olvidado Oslo. Olvido spain. el mar es de ninguna parte. Y es de todas. Por eso olvido. oslo y spain. temo abrir puertas y que salgan gritos. Que vuelva a salir  grito. Mientras él vive más hacia afuera, yo más hacia dentro, hacia mí. Una de estas tardes me perdí sobre un rostro al sol, no pude saber qué decía aquella tarde el mar. solo leí sobre aquel rostro tan surcado por el tiempo. durante muchos días pensé en él.
Escuchar la retina de cualquier voz.


4 comentarios:

  1. Y mirar cualquier palabra no escrita.

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  2. ...
    y oírla
    y luego dejarla escrita
    sobre la arena
    para que se la lleve la espuma del mar.
    Abrazo.

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  3. Qué delicia leerte, que estoy más atareada...
    Un texto del que aprendo.

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  4. Begoña, gracias, un abrazo grande.

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