6.7.10

No veo diferencia entre una mujer muda y una mujer enmohecida. Primero sucede la palabra silencio. Me haré en un mundo de referencias. No textiles. No inflamables. Quizá en el  frasquito de líquido amniótico transportado entre mis manos. Quizá mejor en un mundo sin referencias. Seremos enmohecidas y recurrentes. seré una mujer hongo. hongo del bosque. Por eso no grito. Escribo. Algún sordo oirá mis gritos en el bosque. he descubierto que los hongos no están sordos.

5 comentarios:

  1. los hongos no están sordos, pero muchos hombres seguimos ciegos

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  2. santiago tena,
    no todos, afortunadamente, y quién sabe si tú eres de los afortunados .
    Un abrazo.

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  3. Pocas maneras más fuertes, más potentes de gritar q escribir. Los alaridos escritos no llegan al oído, llegan al corazón. Y ya, ni cerrando los ojos, dejan de oírse. Ni muda ni enmohecida, te lo aseguro.

    Un besazo.

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  4. Qué potente este texto. Me ha gustado la deriva de estas ideas y palabras, que terminan conretando un fuerte mensaje...Gracias. ¡Volveré por aquí!

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  5. Natalia Gibert,
    gracias por tu visita y tus palabras.
    Esperemos no ser mujeres enmohecidas

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