3.5.10

Yo estoy por ahí mientras tú me retienes

Distonía abrupta sobre mi sien izquierda. Polen y eosinófilos a partes iguales  in crescendo. Recomienzo el rito de superviviencia. Se acortan las frases. Apaño ceros como si fueran oes. Imagino árboles rotos sobre nuestras espaldas y pitidos de sirenas. Muchos pitidos de sirenas. No los oigo. Estoy sorda. Pero te veo. Veo los pitidos salir antes de que sus labios se cierren. Hay poetas. A mi alrededor hay poetas. Sí. Me hacen la vida habitable.  Más habitable quizá. Enciendes una chispa y uno de mis yos discurre en paralelo a mi propia oscuridad. Luego lloro porque la chispa se apaga. Muere la luz. A oscuras imagino el árbol entre tantanes. Como Blonde en la cantina de la Estación Central. Cantando. I Am There Whili.

6 comentarios:

  1. qué preciosa ha quedado tu ciudad, tiene aroma de flores y sabor a primavera

    un fuerte abrazo

    ResponderEliminar
  2. ana,
    un poco impactante a primera vista, sí que es, yo aún no me he acostumbrado, me gustaron las flores y esa madera.
    Si tú quieres cambiar la tuya vete al final del blog y haz clic, eliges la plantilla y la cambias.
    gracias.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. La ciudad no sé, pero esos pitidos de sirenas suenan a sal en vez de a labios. Y encima con poetas, tiene mérito

    ResponderEliminar
  4. Poeta rodeada de poetas para habitar un mundo inhabitable, para superar los gritos nacidos de la oscuridad, así, cantando, como sólo tú sabes hacerlo, querida Alfaro. Gracias siempre...

    Me encanta el olor de estas flores confundidas entre la madera, Alfaro, y aunque esto no iba a decírtelo aquí ¿por qué no aquí, si es el lugar donde todo empieza, el mejor canal de abstracción con el que cuento? y es que estoy tan maravillada con "Mortajas", ahora entre mis manos, que no quiero callarlo... y pronto, muy pronto, disfrutaré de esa “Fantasía del cuerpo postrado” de la que tan bien he oído hablar, para sentirlo por mí misma... Hale, hecho, ahora me siento mejor.

    Un abrazo enorme, pero enorme.

    ResponderEliminar
  5. José Zúñiga,
    creo que los que tenéis mérito sois losmpoetas, y no te excluyas.
    Un abrazo.



    Gloria,
    tu comentario acaba de ser reenviado hacia otro ordenador, porque seguro que al autor de los libros que citas le encantará leerlo.
    No sé si ya te comuniqué que estoy recopilando vuestros comentarios en otro blog, tampoco recuerdo si ya he editado alguno tuyo, porque aún voy por septiembre del 2008
    acabo de mirar y sí está tu nombre en categoriás... pues eso,te copio el enlace a continuación del abrzo que te envío.

    http://vuestroscomentarios.blogspot.com/

    ResponderEliminar
  6. Qué bien cuentos cuentos, en qué destellos brillantes me haces ver las luces de la ciudad y las sirena, los árboles rotos.

    ResponderEliminar