4.5.10

Ni en sueños había pensado cambiar la ciudad. Ni en sueños algodonosamente dulces, de esos que nunca tengo. Ni en pesadilla que son los más frecuentados. Pero vualá, ya está. He traído flores. Y sobre todo corteza de árbol nudosa. Ahora, cuando vengo, me detengo en la madera, en las flores, y en la mirada vacía de qué ojos leerán i love you. Ahora no escribo. Ahora me observo entre flores de ciudad.

6 comentarios:

  1. Qué calidez....

    Está bien la madera, el I love you...

    ¿Lo mejor?

    Observarse en flores, sin duda.

    ¿Cuál serás?

    Una bromelia...


    Un beso, Sea Urchin!

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  2. La ciudad parece muy hospitalaria.
    Dan ganas de quedarse y no volver.
    Me gusta.

    Saludos.

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  3. Vaya cambio en los blogs... Me gusta.

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  4. Lena,
    casi que prefiero ser un junco, pensante, claro, como dijo el filósofo aquel.
    Un abrazo.


    Toro salvaje,
    quédate cuanto quieras, pero ya sabrás que siempre se vuelve.
    Un abrazo.


    Dani,
    de vez en cuando hay que cambiar, para descansar la mirada.
    me alegra que te guste, incluso el floripondio.
    Un abrazo.

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  5. Muy bonito, es el resultado de la mirada..., de aprender a observar desde la emoción y expresarlo así de sencillo, un abrazo MJ.

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  6. antonio manuel fernández morala,
    no sabría expresarlo de otra manera.
    Eres muy amable,muchas gracias,
    un abrazo.

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