6.5.10

Erizo en un yo

Llueve sobre mojado. No me gustan los muros de facebook. Demasiadas vueltas. Es mejor abrir un libro o un blog y leer o escribir. No me gustan los chats. Tampoco. Si suena el teléfono me sobresalto. Últimamente las malas noticias se multiplican como aquellos peces. Estoy por tirar el móvil. Y dejar sin voz la línea del teléfono fijo. Solo datos. El mundo se repite cansinamente. Me hago mayor. O me he hecho mayor y no me he enterado por andar siempre por andurriales ¿o serán barriales? Amo el barro. Amo demasiadas cosas. Tangibles, unas y menos tangibles, otras. Cada vez amo más la soledad y el silencio. El buscarme. Me estoy rodeando. A veces no os he contestado. Para no decir no. ¿Por qué tengo que explicarme? Romperme en palabras. Nunca he querido conocer a nadie más. Me aterra esa marabunta. Sufro ataques de pánico. Disfruto de ataques de soledad. Y de silencio. Cada vez que alguien quiere conocerme corro hacia mi cueva interior. Me ovillo. No soy nada. No quiero explicarme en nada. A veces las palabras chocan contra mí y las escribo aquí. ¿Soy eso? ¿Estas palabras? ¿O quizá el silencio cuando no hay ni palabras? El abandono total de una misma. Ahora veo este gran hormiguero moverse, convulsionado por la crisis. La historia que se repite. No hay nada más tranquilo que la mirada de los ojos de una vaca o de un buey. ¿No sería preferible un rebaño a un hormiguero? O nido de culebras. ¿En primavera? Y reptar por muros sombríos. Muros donde nunca incide el sol. Más que por tirar el móvil estoy por girar el mundo. Un mundo de albinas. De adulteras. De impías. De manos cortadas. De cabezas que caen. De presos naranja. De piedras. Un mundo de velos y cruces desapareciendo. Soy albina. Soy adúltera. Soy impía. Hace tiempo que me cortaron las manos y me lapidaron. He recogido mi cabeza rapada como pude. No ames a ningún extranjero. Extranjeros anaranjados. Extranjeros de mierda. Soy una mierda de extranjera en un país extranjero. Mundo de velos. Demasiadas cruces en este hormiguero convulsionado por esa muñeca llamada crisis. Los más poderosos juegan con ella. Juegan a ella. Ámame hasta los dientes. Ámame mejor.

Gracias a Lena Yau, que cariñosamente, un día me escribió Sea Urchin, erizo de mar.

10 comentarios:

  1. Yo amo todo lo que muerde. Mordido, no puedo sino morderte.

    Adúltera es una palabra fea. Y extrajera. Son palabras que nos mortifican.

    Adúltero y castrado(imposible)
    Adúltero en pasado,
    soy buey y aquí estoy.

    Un abrazo de soledad absoluta.
    Chuff!!

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  2. ZenyZero,
    ayer leí que en no sé qué ppunto de África habían matado a una madre y a su hija por ser albinas, los consideran espíritus malos, deben ser como nuestros diablos.
    En Ámerica el C.Clan quemaba en una cruz a los negros, quizá aún lo haga.
    Es horrible nacer en un lugar equivocado.
    Uno puede ser adúltero, puede ser cualquier cosa, incluso albino, o negro entre los blancos. Hasta se puede ser un buey, o una vaca pinta o 'roxa', que decimos en Asturias, cualquier totem podría servirnos. Lo mejor sigue siendo ser humano, aunque sea solo en soledad.
    Un abracísimo.

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  3. No.

    Gracias a ti, que me dejas mirar, que me dejas leer, que me enseñas, que de un modo extraño me amparas.

    Un beso INMENSO.

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  4. Yo tiré el móvil.
    Desde entonces estoy parado.
    No enciendo la tele. Ojos que no ven.
    Leo blogs. La soledad es así más solitaria, pero también más solidaria. Más llevadera.
    Nací en mi sitio, pero a veces dan ganas de salir corriendo.
    Bss.

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  5. por cierto alfaro, estoy encantadísimo con el libro y su lectura ya te contaré más, darte las gracias a ti y a LMR. como estais?

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  6. Lena,
    quise decir me 'llamó' pero temí que lo mal-interpretasen, es un nombre que en cierto modo me va, por las púas.
    Gracias, por todo.
    Un abrazo fuerte.


    Jose Zúñiga,
    sí que dan ganas de empezar a correr pero hacia dónde, pienso en el monte porque además de erizo soy muy cabra pero cada vez hay menos montes y cabras de asfalto será como se albina en áfrica y espíritu de más sacrificios como que no.
    Ay, ay...
    Un abrazo grande.


    Voltios,
    gracias por lo que dices del libro, a la espero quedo,
    un abrazo grande.

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  7. Que texto tan mío, tan de tant@s, ... Y siento pánico cuando en los andurriales se cruza un pájaro con la lengua capaz de contagiarme su elucuencia.
    ... Y siento pavor cuando vuelvo la vista y alguien pretende penetrar en mis olvidos...

    Te abrazo fuerte,

    Ah!!!, me encanta la nueva imagen del blog, creo que no te lo había dicho.

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  8. Y a mí me encanta encontrar ese erizo tierno pegado al muro, sordo al mundo.
    Cada púa es un rayo de sensibilidad que con que se adorna, sin saberlo (¿o sí?), mientras alrededor caen los símbolos.

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  9. Maravillos, intenso texto, me he sentido así, huérfana, hermitaña, impía, adúltera.. amo a las extranjeras, a las que huyen de sí misma, a laas que se buscan en calles desconocidas,a las apátriada, a las desalmadas, a las que no rinden cuentas, las que escriben con sangre sudor y tierra.

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  10. Begoña leonardo,
    adónde se habrá ido el comentario que dejé aquí o no sé dónde ayer por la noche.
    Te decía que tus olvidos quizá coincidan con los recuerdos de otros, pero que no incordien.
    Un abrazo.



    virgi,
    las púas son defensas.O sómbolos también.
    Un abrazo.



    ico,
    entonces te amas en uno de mis yos, pero mi poliedro del yo es extenso.
    Un abrazo.
    Un abrazo.

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