4.4.10

Si prestamos atención, coincidencias las hay todos los días. Encadenamiento azaroso. Sorpresas. Una mirada sorpresa dentro de un huevo kinder. La magia de las miradas ventana. Lo más extraño es el estancamiento. El no suceso. La inmovilidad. El cerebro quieto en sí mismo. El no lenguaje. El no color. La no nota. La ausencia de ritmo en medio de un páramo. Un silencio que no emitiera señales. Lo más normal es no saber recoger las señales, los sonidos. Siempre vamos apresurados. Silbas y adónde miras, si miras. Uno de estos días es tañidos de campana. No me gusta nada T.H. Nunca me ha gustado. No entiendo el silbido de este hombre. Su palabra silbido no logra rozarme. Si él volviera a nacer y me lo cruzase cerraría mis ojos y miraría. La oscuridad del huevo kinder. Antes de la mirada. Solo logro imaginarme una marmota indefinida. Solo imagino la palabra. Antes de llegar a él. Antes de que su tiempo le negase todas las teclas del futuro a ella. Ella. Sagrada en su tiempo, antes de sucedáneos y amarguras. Ella, presintiendo la vacuidad de la sorpresa.

11 comentarios:

  1. Simplemente decirte que no me gustaría ser T. H. No por él, que no sé: por no ser objeto de tan contundente diatriba, más cuanto más bella.

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  2. TH lawrence???.. Lo más extraño es el estancamiento.. cierto... lo normal es la sorpresa cotidiana, el ojo curioso y nuevo.. como el tuyo.

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  3. José Zúñiga,
    ¿venderías tu alma al diablo por quedar en la Historia de la literatura como un buen poeta?
    En caso afirmativo seguro que te cambiarías por TH.
    Es solo una anécdota.
    Un abrazo grande.


    Ico,
    T.H, aunque no me guste, es un gran poeta, pero sobre gustos.
    Lawrence me encanta, y su hermano(el de los animales), también.
    Un abrazo.

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  4. La oscuridad del huevo kinder.
    Con paredes dulces, de chocolae.
    Pa' despistar, pa' resbalar, pa' derretirnos dentro.
    Silbando sin salida.

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  5. virgi,
    y para sorprender a los ojos todavía infantiles.
    Un abrazo.

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  6. Ted Hugues, isn't it?
    Sí, ella era sagrada.
    Un beso, Alfaro.

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  7. Olvidaba decirlo: me ha gustado muchísimo y coincido contigo del todo.

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  8. Bel M.
    Sí es Ted H. que parece que vuelve a estar de moda, aunque lo estuvo siempre, las campanas de cristal son frágiles y en este caso el mundo masculino fue más fuerte pero no mejor, como casi siempre.
    Un abrazo grande.

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  9. No he leído a ese hombre. Investigaré a ver si encuentro poemas por la red. El mundo masculino es más fuerte, sí, pero sólo físicamente. Y la tierra es un planeta femenino. Por eso a mí me gusta tanto y no quiero emigrar.

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  10. Adolfo González,
    a ver si logras conectar con su mundo poético, yo lo he intentado varias veces con antologías y no he podido, claro que siempre dependes en este caso de traducciones...
    en fin, suerte.

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  11. Copio un poema de T.H., uno de los que más me gusta, creo que en él se aprecia que es un buen poeta,está copiado de una Antologia de Plaza y Janés del año 1971, versión y traducción de Jesús Pardo.


    SETIEMBRE

    VEMOS la oscuridad cernerse lenta:
    no la miden los relojes.
    Cuando besos y abrazos se repiten
    desaparece el tiempo.

    Es verano. Las hojas cuelgan quietas:
    a mi espalda una estrella,
    bajo un brazo sedeño un mar me dice
    que ya no existe el tiempo.

    Las hojas no midieron el verano
    ni hacen falta relojes,
    sólo tenemos lo que recordamos:
    minutos que nos llenan la cabeza

    como a esos reyes desafortunados
    que el populacho acosa,
    mientras, lentos, los árboles reflejan
    sus copas en el charco.

    (De ‘El sacre bajo la lluvia’)
    TED HUGHES

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