10.4.10

¿Por qué nos interesa tanto la vida de los otros? Meternos en su casa, revolver en sus cajones, parapetarnos en antiguos quinqués para crear oscuridades distintas a las nuestras. Reinterpretarnos en palabras ajenas creyendo que expresan verdades universales y absolutas. Amusé, amusé, vaya! una palabra que no existe entre mis palabras y la trituro para quedarme con ella, qué bien que me viene para este momento en que quiero reinterpretarme en la ausencia de cuento. Cualquier vacuidad cerebral para iniciar otra partida sin trenes hacia cualquier parte, así desde el punto cero, desde la ausencia de palabras, desde oscuridades ajenas y ese maldito baile de letras al que no asisto nunca por motivos ajenos a mi voluntad y otras voluntades. Amused to death. Quiero amusearme, amusearme totalmente. Un amuseamiento a dos voces, en tres voces, en coral elevando el tono. Él recita sus palabras en susurro, tienes que hacer un gran silencio para oírlo. Él transporta la máquina campana de cristal. Como si el mundo fuese el más pefecto de los mundos. Hasta dudar. Campana o jaula.

11 comentarios:

  1. O jaula acampanada. O campana enjaulada!

    ResponderEliminar
  2. La inseguridad es la base de la búsqueda. No confiamos en nosotros, por ello buscamos representarnos con historias ajenas, los términos ajenos, afirman nuestra existencia, fuera de nosotros mismos.
    La duda nos mantiene vivos.
    Un abrazo estimado Alfaro

    ResponderEliminar
  3. Campana, campana. Pero cuidado con el badajo.
    Comienzas hablando de la tendencia voyerista de los humanos. Siempre que paso cerca de una ventana con luces dentro me pregunto (y a veces me invento) qué pasará allí. Diablo cojuelo al fin.

    Evohé! Evohé!

    ResponderEliminar
  4. Campana que tañe, campana que canta, campana que suena.
    Jaula cómoda, jaula triste, jaula cruel.
    Se admiten todas las variaciones, permutaciones, combinaciones...
    ...total, poco cambiará!

    ResponderEliminar
  5. Adolfo González,
    es un buen juego de palabras, uno,no, dos.
    Un abrazo.


    Abuela frescatona,
    acabo de leer unos poemas de Susana Thenon y me han encantado tanto sus 'cuentos' que quiero ser la mujer más insegura del universo para seguir leyendo cuentos.Los tuyos tampoco están mal, hoy mismo te he leído y me ha encantado leer tus palabras 'musiqueros' me ha llevdo a las nubes.
    Un abrazo.


    José Zúñiga,
    yo tengo época de contarme cuentos sin parar, de imaginarme sucesos..., mi última serie es imaginarme a las personas que vivirían en esta marisma donde vivo, también podría decir marasma...,no?
    Un abrazo.


    virgi,
    te he leído y no he tenido tiemppo de comentarte..., aunque no lo haga que sepas que te leo.
    Algún día escribiremos sobre el tañido(s) de las campana, amí me gusta el de orí campanas y no saber dónde, lo encuentro muy sugerente.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Las palabras ajenas son las únicas palabras que podemos escuchar. Las que nosotros decimos, incluso las que pensamos, no son sino ruidos retorcidos que pretendemos que alguien entenderá.
    Y los oídos, cajones. Y la boca un tirador para abrir y cerrar.

    Un gran abrazo
    Chuff!!

    ResponderEliminar
  7. A veces la vida de los demás como un reflejo del nuestro, o como parte de un decorado que envuelve el vacío, a veces vivir una sola vida no basta..

    ResponderEliminar
  8. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  9. Puede que sea un juego de palabras, pero también puede ser una imagen muy sugerente. Una no, dos: una jaula con forma de campana y una campana dentro de una jaula. Por otro lado, yo no tengo ningún interés en la vida de los otros, te lo aseguro, con lo cual me siento autoexcluido, automáticamente, en la lectura de ese nosotros, aunque tal vez esa primera persona del plural la hayas utilizado como la forma humilde de la primera persona del singular, o puede incluso que como espejo para las marujis, no lo sé.

    Me han gustado cosas de Tiempos.

    ResponderEliminar
  10. Muchas gracias.
    mjr

    ResponderEliminar
  11. Marasma, marisma... Bueno, sea como sea a mí sí me interesa la vida de los otros, para qué voy a engañarte. Eso sí, no me tengo por cotilla, es otra cosa.
    Bs.

    ResponderEliminar