29.3.10

Ritmos coronarios

Deberíamos escribir todos los díasnoche un epitafio por lo que se nos muere y una bienvenida a lo que no nace.
Así somos si extendemos los brazos y eh, tú, a ti, como si fuesen los brazos de otro cuerpo sin abrazo y decirle a tu propio cuerpo que es un aprendiz de ritmo solitario.

No hay comentarios: