8.3.10

El óscar

Cuando aquel hombre cantó por todos los muertos de aquel año, miré a los vivos que a su vez lo miraban.
Todos me eran desconocidos. Todos se parecían. Solo nombres. Solo caras atentas a la voz. Entre dos orillas y sin glamur, fanfán, y sin glamur. Como yo.

2 comentarios:

  1. Ah, el discreto encanto que desprenden las personas sin glamour...

    Esas personas que nunca llegaran a saber como saludar adecuadamente a un Obispo o a un Gobernador Civil...

    Esas personas que les ponen una alfombra y se tropiezan con ella...

    Un abrazo, Alfaro

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  2. ... es que comentan que este año en holivud no hubo glamur, yo tropiezo hasta con el aire...
    Un abrazo.

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