19.1.10

Solo era la llegada de los bárbaros. La barbarie ilustrándose, barnizando. Los gurús. La frontera comenzaba a romperse. Una historia dentro de la historia. Las alas rotas de las mariposas.
Mientras, somos ella. Y ella piensa debe de creerse único. Y lo era. Miradas atentas a un mundo único dentro del mundo. Luciérnagas hacia el Norte. O hacia el Este.

9 comentarios:

  1. Es verdad! Somos únicos cuando estamos solos y rompemos fronteras sólo con mirar. Una Historia dentro de la Historia.

    Precioso!
    Un abrazo.
    Chuff!!

    ResponderEliminar
  2. Ganas de compañía cuando estamos solos, ganas de estar solos cuando estamos en compañía. Desaparecer sería la mejor opción, pero eso como se hace??? sin ser invisible.

    Un caríño.

    ResponderEliminar
  3. somos lo que somos por que querermo serlo, las luciérnagas siempre hacia el sur para no perder el norte

    un abrazo

    ResponderEliminar
  4. Ah, el discreto encanto de los barbaros barbarizados...

    Tienen como un cierto regusto a pinos centenarios, si es que los pinos -a estas alturas- pueden llegar a centenarios, cosa que uno duda

    Un abrazo, amiga

    ResponderEliminar
  5. ZenyZero,
    Todo existe dentro de otro todo, eso quería decir, y para ser único te basta con la mirada de otro.
    Un abrazo.


    Begoña Leonardo,
    supongo que quieres decir desaparecer de determinadas circunastancias, yo ahora desaparecería de este catarrazo que tengo, desaparecería de algunas miradas...
    pero tendrá que bastar con darse media vuelta.
    Un abrazo.


    ana sáenz,
    de vez en cuando me dejáis unos comentarios..., esta vez has sido tú,
    "Las luciérnagas siempre hacia el sur para no perder el norte"
    Qué bien te ha quedado esta antítesis, recógela para uno de tus poemas, con las luciérnagas que van tan lentas y tan luminosas.
    Sabes? había escrito oriente en vez de este, porque es curioso que decimos que nos orientamos(orientar viene de oriente, del este)o no perder el norte, y eso es lo que quise decir, saber dónde estamos, con la luz de las lucíerngs y su lentitud y su brevedad y su maravillosa metamórfosis, el paso de un mundo a otro...
    y tú me dejas este comentario, es fabuloso.No lo dejes aquí olvidado.
    Un abrazo.



    Antiqva,
    creo que al principio ern discretos porque no eran muchos pero con el tiempo el encanto fue a más y demasiado ruido...
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Siempre escribo lo primero que se me viene a la cabeza después de leer lo que publicáis, en este caso me llegó la luz de la luciérnaga y pensé que para no perder el norte de las emociones, los sentimientos y todo lo que la vida nos ofrece, y como tú dices, en definitiva saber donde estamos, mejor ir a lo opuesto, en este caso el sur.
    Un abrazo grande, Maria Jesús

    ResponderEliminar
  7. Los gurús se hacen los bárbaros cultos. Quieren presumir de auténticos y no les importa arrasar aquí y allá.
    Al menos a las luciérnagas no les podrán quitar la luz.

    ResponderEliminar
  8. Como dice Cavafis: "...Qué sería de nosotros si no llegan los bárbaros"

    ¿Dónde, las luciérnagas?

    Besos

    ResponderEliminar
  9. La barbarie dentro de la civilización, has descrito nuestro siglo, un leve barniz de cultura pero en el fono bárbaros..

    ResponderEliminar