31 mayo 2009

De los días

Camino era palabra equivocada, como lo fue vacío y sueño y noche o soledad compartida. Los niños pintan huellas sobre el asfalto, juegan, dibujan manos, corazones sin flechas con gotas rojas, se dibujan sobre el blanco y sobre el gris y se pintan azules. Y de repente se abre el abismo del tiempo a sus pies, y se despiertan hasta en el borde de las uñas.
Felicidad no era palabra equivocada ni la alegría creciendo de los días y rompiendo en los caminos.
Palabra esquiva
inventa cuentos
inventa excusas
ella
agazapada
búscame
búscame
no es un juego
no
...

barambambam

sin nota musical
...

palabras trampa

silencios palabra.

30 mayo 2009

Olvidos

Hago una larga enumeración
de los jardines de las ciudades
no te encuentro cerca de ninguna
los bancos
vacíos
las ciudades
en el silencio o en la noche

vuelvo a enumerar mentalmente
y solo encuentro el mar
el agua inunda los lóbulos cerebrales
y te pierdo

ahogado tu nombre
ningún dios ni ídolo divino ni pagano
te rescata del naufragio.

29 mayo 2009

Un pirata con girasoles

Pasa un pajaro negro
y te picotea
el corazón

te sobrevuela un pájaro negro y blanco
y se lleva el brillo
de las miradas

llenar vacíos
atesorar en ellos cuanto somos

cuando pase la tempestad
los barcos llegarán con tesoros
recogidos
en todos los vacíos
en todos los nidos de los pájaros
y te lo devolverán

habrá girasoles
sobre las aceras
sobre los tejados
detrás de tu ventana

y habrá un pirata en el barco
y te lo señalará:
mira,
un cielo azul
.


(para Gloria)

Ojos, hojas y galaxias

Tú escribes dos líneas, a mí me basta con dos palabras y a veces hasta con dos letras, tan simple como un sí o un no.
Los dos estamos hechos a capas. Ocultos. Una capa de letras y otra de palabras y otra de más palabras, y muchas capas de silencio. Cada vez que alguien intenta quitar una capa los ojos lloran.
¿Los ojos de quién lloran?
¿Y quién estará debajo de tantas capas?
Ningún yo se asemeja a mi yo.
Ningún tú se asemeja a tu tú.
¿Se asemejará él a su él?
¿Y cómo nosotros seremos nosotros sin tú, sin él y sin yo?
La próxima vez que nos vivamos jugaremos a adivinarnos.

(para Fero)

28 mayo 2009

Morfosis

Si cierras los ojos y tocas el árbol puedes llegar a ser corteza
y si no te mueves puedes ser raíz,
para ser hoja cierro los ojos y veo estos días de frutas rojas,
y me veo colgar de la rama como las cerezas
y oigo el ruido de los pájaros que picotean hasta llegar al hueso,

entonces me duele el diente que le falta a la boca del pájaro y no puedo masticar
y me convierto en pájaro
y siento cómo la cereza se queja
y se me atraganta la pulpa carnosa impidiendo que el aire llegue a mis pulmones
y no puedo respirar
y llego al hueso duro de la cereza y me duele cualquier rótula de las dos que tengo
y mi cuerpo se balancea como si fuera un junco agitado por el viento en la orilla de un río, lejos de la corteza del árbol, con raíces ligeras y sin hojas,
y ya no sueño ni me cuento que soy un borde del árbol
porque ya me he convertido en otra cosa

y si sigo cerrando los ojos

los cierro

los cierro

y los cierro

hasta ser
oh Ray Charles
otra vez yo misma.

26 mayo 2009

Ni siquiera es poema

Es como una lengua de celulosa absorbiendo de mis venas, arranca las hojas y cuenta las lunas que han pasado.

Tierra de juncos.

Estas hojas que arranco de color rojo, naranja..., nunca llego al azul de su cielo.

La tierra es ciega.

Y yo soy terca, terca, esperando que pasen, que llegue, que sigan
pasando soles

que llegue
...

25 mayo 2009

Poemas del desasosiego

VI

Soles o lluvias
el hombre lo borra todo
a su paso

gladiador fuera del circo
cuerda de violín
figura en el mármol
o fría palabra

si te deslizas por un tobogán
con tu inocencia
continuamente
no sabré
dónde se pudrirán las flores
...

23 mayo 2009

Palabras baldías

Cuando vivía en la tribu qué fácil
conseguir el agua que saciara mi sed
pero ahora
anacoreta en medio del desierto
sin agua
recorro kilómetros y kilómetros
de pensamientos baldíos
para encontrar
una sola palabra
una única palabra
que sacie mi sed.

22 mayo 2009

Visores

Ella
Supe que él era el ojo visor no ciego, la letra pensante. Lo supe cuando dijo lo del ojo bizco, lo supe cuando también yo vi el ojo del otro. Amo el ojo visor porque al fin alguien me ve sin verme y me reconoce y me sabe.

Él
Desde que la observo trata de ocultarse. Voy a lo mío, pero cuando me la tropiezo es como una piedra en mi zapato derecho. La veo y silbo con disimulo para no asustarla y paso de largo. Mi nuca no la pierde de vista nunca.

Yo
Poso el reposo de saberlos ciegos, los poso sobre mis ojos translúcidos, apenas si los veo. A mí me tocó la voz más lúdica, malabar de palabras en un mundo de ciegos.



21 mayo 2009

Canción bang bang

Tienes una vena demasiado neurótica
bang bang

de cualquier galaxia que te bajen estrellas
bang bang

si vives en el monte rodeado de animales
cuando vayas a la ciudad
bang bang

pero yo no te conozco
no atravieso tu galaxia
ni reconozco el territorio
que te has marcado
yo no bang bang

tu piel oculta tu piel
tu nombre oculta otro nombre
bang bang

yo sé
yo callo mucho de lo que sé
no me gusta el juego del enfant terrible
no me gusta el fuego del enfant
aprisionado en su propio bangbang

te has equivocado
conmigo
bang bang

camino entre piedras
entre flores
y disparan
disparan palabras
bang bang
solo palabras
que también hacen morir
bang bang
también hacen morir
...


Nota: Bang Bang (My Baby Shot Me down)

19 mayo 2009

Piedras y abejas

Cuando escribo sobre piedras
es mejor

no tengo que preocuparme
de si las voces vienen
o no
si alguien ha recogido o no la miel

pero algún día tendré que parar
este zumbido de abejas

y hablar sobre ello

sobre
cómo es morir en los otros
cuando los otros se mueren.

18 mayo 2009

Balandrán

Hace muchos años, mi ciudad tuvo una isla.
También tuvo un general.

Balandrán llegó de muy lejos, por mar, habitó la isla cerca de la playa.
El general llegó de muy cerca, por aire, tierra y mar. Fusiló a Balandrán y dragó la isla con todos sus árboles.
La ciudad se quedó sin la isla, sin Balandrán, y con las botas del general paseando la ciudad.

Hace muchos años Balandrán vivió en una isla de la ciudad.
Balandrán murió antes de que el general dragara la isla.

¿Qué pensaría Balandrán si supiera que la isla, a la que llegó después de un largo naufragio, fue borrada del mapa por orden del general?

16 mayo 2009

De mimbres

Una excusa es como construir un edificio de palabras, regla y cartabón de tiempos, colores para los gestos, alguna sombra caerá entre nosotros y me disolveré como ese pequeño gato negro del silencio.

Insonorizar las palabras.

Insonorizar todavía más el silencio que marca los tiempos.

Disolverse en todos los agujeros negros
o blancos
o grises
o colorados
o en cualquiera
de uno de los todos.

Quién

de la imagen

del regreso
...

15 mayo 2009

Poemas del desasosiego

V

Cruzo
de tu voz a la mía

no se agotan estas líneas
cada vez más infinitas

por más que lo intento

traducirme
en este vacío
para ti

escribirte
que la vida me pincha
diariamente
con sus afilados cuchillos
invisibles.

14 mayo 2009

Vena musical y leyes del azar

Dada la agilidad con que me muevo, agilidad mental y física, se sobreentiende que me caiga y que a veces las neuronas patinen al igual que lo hacen mis pies. Y qué torpe siempre para la danza, para cualquier tipo de baile, o para el canto, sea el bel canto o el vulgar canto, que me gustan todos dependiendo de las voces. Me ha dado por pensar (lo que hace el aburrimiento...) que es como destino de parejas: mi abuela cantaba muy bien, y mi abuelo había quien pagaba porque no cantase, para evitar los aguaceros; mi padre cantaba muy bien y mi madre heredó la mala vena cantarina de su padre, y si yo canto tan mal ya se puede suponer que mi señor Él canta muy requetebién, mi hijo ha heredado esta vena cantaril de su padre. Luego de estos inteligentes paseos neuronales me ha dado por deslizarme por el parque de la estadística y las probabilidades para llegar a la conclusión de siempre, la pura casualidad matemática. Que se haya unido la palabra leyes a la palabra azar, es como querer poner puertas al mar.
Y todo esto para relajar las neuronas que se me deslizan estos días muy peligrosamente por los aguaceros.

13 mayo 2009

Elogio del proxeneta / Luis Miguel Rabanal


25 de abril


Qué descorazonador es todo. Después de haberlo hecho, uno permanece en silencio un poquito más, como si pretendiéramos callar, de cualquier modo, ese murmullo del cuerpo extrañamente quebrantado. Debí suponer que sucedería ahora, en la quietud malsana de la noche, cuando arden los taxis en las calles contiguas y mis entrañas no dejan de ser un vago recuerdo. Ella era así y la hermosura, o bien eso que con frecuencia confundimos y queremos que sea de tal forma, me la entregó de súbito desnudando su pereza y tardando con sus medias porque, protestaba con los ligueros en la mano, aún puedes esperar a que remate. Recordaba haberla visto en octubre en el café de Joro y, de aquella, mi salud no era todavía tan nefasta, ni plural en despropósitos, en daños. Qué sé yo... Lo hicimos muy deprisa, como es costumbre horrenda en ciertos sitios, y se marchó a su barrio. Querría dibujar ahora su piel sobre mi piel, detener el tiempo entre sus muslos y que se entretuviera el sueño en acercarse hasta mañana, hasta el improbable a continuación de un día. Veré si consigo terminar la copa.

Aparte de Charlotte, amiga fiel y platino que se tiñe, nadie hay en la Casa. Cumple de manera fenomenal con su trabajo y yo me digo que la felicidad, el engaño, será algo semejante a ese acto caliginoso que sin amor procura amor a quien lo paga. Es inocente en sus gemidos y me gusta, y por lo demás es tierna. Y su estilo, el cabal para complacer a un ogro. Dónde está de noche Virginia con sus modales delgados como su cuerpo que vale más soñarlo. Nunca volveré a dormir, lo presiento, más qué importa ya a horas tan fatídicas.

......
......

Así comienza Elogio del proxeneta, un libro que Luis Miguel escribió en el año 1996 y que estuvo a punto de ser editado en León en el año 2000. En junio de 2007 empieza a editarlo en un blog con el mismo título y al año justo lo da por concluido. Por fin Ediciones Escalera nos lo entrega en papel este 12 de mayo.
Novela escrita en forma de diario medio apócrifo, donde un proxeneta (pero no solo proxeneta) venido a menos nos cuenta, en distintos planos temporales, los últimos días de su vida. No podía ser de otro modo, es un libro en el que sobresale el lenguaje poético, lleno de situaciones surrealistas, donde realidad, ficción y sueños se funden.


Elogio del proxenta / Luis Miguel Rabanal
Ediciones Escalera, Colección Trayectos, nº4
Madrid, 2009


12 mayo 2009

VII

Eric sigue rogando.

Ábreme tu pecho

trasfondo
de heridas

desde esa ventana
veré esta noche el mundo

y viviré
en él.

Eric sigue rogando.

11 mayo 2009

VI

Tu luz y tu brillo
apagándose
en el agua de mis ojos

transparentes
las voces
tus manos

a la deriva las cuerdas
cortadas
nosotros a salvo

no descubriré la fatalidad
en tu nombre
bajo un sol tan laig

un velero
para naufragar.

10 mayo 2009

Pausa

A veces todo es exageración.
¿Hay algo más exagerado que un silencio extraño y absoluto, símbolo mudo, en un tiempo sin piel?
Cuatro, cinco, seis hablando. Van, vienen, abren puertas, las cierran... Llueve, cogen los paraguas, se les olvidan las llaves...
Cuánto movimiento y ruido traen con ellos, los otros, los que no son yo. Me callo, me callo y todo el trasiego desaparece, ya nadie va y viene.
Cierro los ojos para verme,
y te veo, pero hoy no te hablaré de la emoción de la piel.

08 mayo 2009

Poema cuento (2)

Y no hubo nadie
solo un silencio circular
de mariposas amarillas en vuelo

alguien había dicho vulva
y alguien dentro

quiso desnudarse

mariposas amarillas
en duelo negro y circular

dijo que era noche
que mañana el universo
seguiría
siendo nada de su piel.

07 mayo 2009

Poema cuento

Yo no quería nombrar al hombre del sombrero negro y corbata negra y zapatos negros
no quería imaginar el borde de sus uñas raspando la cara de los otros
cuando él aparecía
yo cerraba todos los ojos de mi cuerpo
y me convertía en tierra de pizarra negra
en la rueda negra de su coche negro
me convertía en cuento
y recogía flores
peonías blancas
hortensias azules
rosas de color rosa
las flores blancas del cinamomo
y ramas verdes de san juan
y piedras frías
frías
frías

cuando él aparecía con su coche negro
hacía de mí misma

(yo fui el cuento
más extraño
que todavía nadie me ha contado).

06 mayo 2009

Talibanes

Los talibanes me producen náuseas, auténticas náuseas.
Odian los colores, solo aman el negro.
Odian a las mujeres, las tapan, las apedrean si aman o dejan de amar o si quieren ser libres.
Odian a los niños, si son traviesos, si no entienden la ley talibán,
los odian tanto que los condenan a muerte.
Los papas y popes de las iglesias occidentales también odian a las mujeres libres, aunque no nos apedreen.

Odio a todos los talibanes, los odio profundamente desde lo más profundo de mis entrañas, justo en ese hueco donde las mujeres creamos vida, y desde lo más elevado de mi cerebro justo donde soñamos en colores y soñamos que somos libres y soñamos con derribar sin piedras a todos los talibanes del mundo.

No siempre pueden las cigüeñas anidar en los tejados de Estambul o de Venecia.

Delara Darabi, otra víctima, otro nombre grabado en las paredes de la cueva, en las más sombrías.

Clic en el comunicado de prensa de Amnistía Internacional.


05 mayo 2009

Arena y cal

La cal tiene un sueño
semuá

seré yo
atravesando el aire

y las jirafas detrás al acecho
toi, toi
tú, tú
las escribas jirafas
más sabias
sobre el verde

y el pantero sentado
al acecho
semuá
soy yo
setuá

seré tú


depredador
cállate ya

verde y arena
para vivir lejos
de las garras del depredador

sobre la hierba
brillan las tijeras

...

touché
totalmente
touché

no te atrevas
a touchearme
..
.


04 mayo 2009

Atonía

Si no fuera que viene a buscarme y me recoge en su cuenco de palabras y me transliteraturiza para que en ellas me lea...
Si no fuera que a veces me tiene harta encontrarme por tantos sitios y no acierto el lugar exacto donde acomodarme con mis tantos vacíos...
Esto, ella o él o de quien sea la sombra que me acecha en todas las retaguardias no pueden transcribirlo.
Cállate ya,
deja las teclas,
abre un libro,
mira el horizonte azul oculto por ese bloque de hormigón gris,
lograré sacarte de aquí
soy muy terca,
y la pantalla será solo mía.
Si no fuera porque te he descubierto junto a los médanos más azules de mis palabras huiría de ti.

03 mayo 2009

Sin espejos

Por más que las busco no las encuentro. Me doy prisa en buscar en todos los resquicios y no encuentro las palabras que mitiguen las horas de penumbra. Si te cuento cómo se multiplican los nombres o los números de una misma voz no te interesa porque no es nuestra voz, eso para uno de tus cuentos, me dices.

Los milanos cruzan el mar y sobrevuelan los montes y los ciempiés no se detienen, lentamente avanzan. Mis brazos llevan sus marcas moradas. Conviértete en mi escudo, parapétate entre mi yo y todos los ellos, los nombres, los números, las voces, las distancias, los mares o los tierras adentro, insonoriza todos los rings, y que suene Undertow una y otra vez.

Y si el silencio deja de ser silencio.
¿Dónde lo buscaré después de ti?

02 mayo 2009

Son estas tonterías que tanto fastidian. No me hace ninguna gracia recibir spam enviado por mí misma. Considero bastante inteligentes a los contactos de mis cuentas de correos y sé que nadie hará clik en la dirección del mensaje donde se les ofrece un trabajo en un correo enviado desde mi dirección. Pero si a alguno de vosotros os llega, ya sabéis, clic en eliminar.

01 mayo 2009

Despedida / Pepe Pereza

Dos personas en una habitación. Una de ellas hace la maleta.

-¿Cuándo vuelves?
-
No lo sé.
-¿Vendrás por Navidad?

-Ya te he dicho que no lo sé.
-¿Y cómo me pongo en contacto contigo?

-En cuanto tenga el teléfono instalado ya te llamaré.

-¿Puedo escribirte?

-Te mandaré la dirección cuando la tenga.

Silencio largo, muy largo...

-Tengo la sensación de que no vamos a vernos más.
-No digas bobadas.

-Lo pienso de verdad.

-Bobadas.
-Ya...

La maleta se va llenando mientras armario y cajones se vacían. Las dos personas se mantienen en silencio, ocultando sus respectivos dolores.

-¿Has visto la camisa gris?

-¿La que yo te regalé?

-Sí.
-Está en la lavandería.
-¡Mierda!
-Cuando tenga tus señas te la mandaré por correo.

La maleta ya está llena.

-Ahora tengo que irme.
-¿No vas a darme un beso?
-Mejor que no.

La maleta sale de casa y entra en el ascensor.

-Adiós.

-Adiós. Llámame, por favor.

La puerta del ascensor se cierra. Ruidos del motor del ascensor.


(Del libro inédito Amores Breves)
Más cuentos de Pepe Pereza en su blog Asperezas