29.9.09

Excusas

Cuando estoy cansada, vengo aquí. Nadie me ve. Nada me ilumina. No creo universos ni pequeños mundos, ni tengo grandes voces ni grandes palabras. A veces solo vivo en las miradas de los otros, mientras un universo de hormigas recorre mi cerebro.

14 comentarios:

  1. Nada me ilumina y así permanezco a la espera... Pero tu voz resonará, en nuestros cerebros, no te dejaremos de sentir ni un instante.

    Arrumacos.

    ResponderEliminar
  2. Una hilera de renglones (o de hormigas) puede ser un abrazo que llega más lejos que las grandes palabras.

    Yo cuando tengo días malos, siento la presencia de cada uno de vosotros.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  3. Begoña,
    ay, gracias.
    nada me ilumina
    nada oscuridad
    y ser no siendo.
    Un besazo.


    Codorníu,
    sí, hay palabras que son abrazo,
    y palabras hormiga en el cerebro,
    un hormiguero,
    hormigas laboriosas que no paran
    y son palabras,
    Un abrazo grandísimo.

    ResponderEliminar
  4. ¿Y hay veces que las hormigas se mueven y se mueven y se acaban repartiendo por el resto del cuerpo o sólo me pasa a mí?
    A mí me gusta que te vengas aquí cuando estás cansada.
    Un beso, Alfaro.

    ResponderEliminar
  5. Nunca me ha gustado las hormigas.

    ResponderEliminar
  6. Un universo de hormigas suena extraordinariamente molesto, algo así como a marabunta mental.
    El momento justo para abrir un libro y disfrutar de él...

    Un abrazo, guapa

    ResponderEliminar
  7. fusa,
    pues de momento mantengo el hormiguero por el cerebelo...
    un beso.




    sara,
    pues son de lo más laborioso..., si las observas detenidamente lo comprobarás.
    un beso.



    Mª José,
    sí, es bastante molesto, es como un hervidero, y no puedes leer, te produce cierta hiperactividad hacia el interior, y una paralización hacia el exterior, así que ni a un libro alcanzas.
    un beso.

    ResponderEliminar
  8. Creo que todos venimos aquí por algo parecido. Yo a tu ciudad, por ejemplo, vengo siempre a descubrir y a olvidarme de mí. Me encantan los descubrimientos, pero hoy no tanto, hoy me ha entrado una especie de angustia, porque creo conocer ese universo de hormigas... Espero que tu hervidero haya pasado, Alfaro, y si no es así, paciencia porque lo hará, se irán todas las hormigas o al menos la mayoría, cuando son pocas hasta sienta bien, pero muchas... el mucho es desagradable para cualquiera.
    Te abrazo muy fuerte.

    ResponderEliminar
  9. Y son aplicadas las jodías hormigas, tan pequeñitas y tan incisivas.

    ResponderEliminar
  10. isabel,
    incisivo el hormiguero si no puedes salir de él.

    ResponderEliminar
  11. Me gusta la imagen de las hormigas, tiene mucha fuerza. Quizá no puedo evitar pensar también en las películas de Buñuel, y me gusta que una imagen me lleve a otra.

    ResponderEliminar
  12. una hormiga no es nada, ni un punto... pero un hormiguero..., sobre todo si está en el cerebro tic tic tic...

    ResponderEliminar
  13. jajaja!! Dímelo a mí. Lee mi mi poema Nada. Verás por qué te lo digo.

    ResponderEliminar
  14. Pues a leerlo voy.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar