24.6.09

Otros lugares

Los primeros en llegar a la terraza son los pájaros pequeños, tipo gorrión, los oyes piopiopio sin parar, una mañana oyes rororo, las palomas han echado a los pájaros pequeños, y cuando llegan los vientos el ruido es indescriptible, las gaviotas se apoderan de la ciudad, solo a veces sobre ellas sobrevuela el milano.

En el pueblo los pájaros pequeños llegan de muy lejos. Picotean y picotean durante horas hasta que logran quitar toda esa espuma con que tapamos en invierno los huecos que hay debajo de las tejas árabes. En poco tiempo tienen sus nidos hechos, siempre mirando hacia el mar, hasta que el milano los descubre. Más atrevida es la lechuza, la oímos al atardecer y la vemos muy quieta en uno de los árboles, esperando paciente que nos vayamos, y cuando todo está quieto entra en los nidos.
Siempre hay nidos, siempre hay milanos, y a veces hay lechuzas. Intentamos que los pájaros pequeños hagan sus nidos en otro lugar, que se busquen un hábitat más seguro, pero siempre vienen, una y otra vez, y otra y otra, y el orden depredador siempre es el mismo.
Nosotros solo somos testigos de este orden implacable de la naturaleza.

15 comentarios:

  1. Me remueve ese orden/desorden que parece tan natural, no puedo evitarlo. Es como si los más débiles fuesen abandonados a su suerte. Así mejoran las especies, dicen. Aplicada al ser humano, esa filosofía me suena. A mí me dan escalofríos.

    Un beso entristecido.

    ResponderEliminar
  2. En este ir y venir de pájaros, me he desconcertado. A veces no son ellos los que quebrantan nuestro orden, sino nosotros los que rompemos el suyo. A veces no existe ni siquiera el orden y por eso ellos vuelan y nosotros caminamos de un lugar a otro, de un lugar a otro.

    Un dulce beso.

    ResponderEliminar
  3. Me suena a Sahara y a Magreb.
    Digo yo.
    No me aventuro a más porque tus letras, al menos para mí, encierran códigos pero que muy indescifrables, y me acojona.

    Beso.

    ResponderEliminar
  4. Eso es muy cierto... Y ademas estan otros terribles depredadores: los gatos...

    ¡Les encantan las pajaros!, te lo puedo asegurar, amiga.

    Un abrazo, Alfaro

    ResponderEliminar
  5. Testigos del orden implacable de la naturaleza...
    Por mucho que nos empeñemos somos víctimas y verdugos, pero eso todos los seres vivos, esa la inevitable respuesta. Tienes una forma de contar que me provoca reflexión/reacción. una manera de utilizar las palabras de la que intento empaparme/aprender y me gusta.

    Fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Codorníu,
    es la ley de la naturaleza, todos los veranos desaparecen nidos enteros, y si es cierto que existe esa memria histórica que salvaguarda las especies... en este caso falla,
    y en el ser humano también falla, pues esta crisis dicen que la han creado los mismos que la del año 1927, por qué no hemos aprendido?
    Un beso.





    (*,
    sí ellos vuelan y nosotros caminamos, y también volamos en parapente, en globo, en aviones y no de un modo natural porque no tenemoas alas, por eso ellos vuelan y nosotros caminamos...
    me ha gustado el detalle de la frase.
    Un beso.



    Billy MacGregor,
    La verdad que no pensé ni en el Sahara ni en Magreb, sí en la humanidad en general, en cómo nos devoramos unos a otros, y marcamos nuestros territorios (desde fronteras, al muro que separa tu tierra de la del vecino)para que el depredador de al lado no te devore... y luego resulta que el depredador es invisible, porque no lo vemos venir, o quizá sí, y somos devorados, me refiero al Hombre en general, no a ti ni a mí en particular.
    Pero me ha gustado lo que tú has leído, porque ahora está más completo el texto, lo has dotado de más contenido, es necesaria la mirada de los otros para que terminen lo que nosotros hemos empezado(o escrito).
    Gracias.
    Un beso.



    Antiqva,
    Pues sí los gatos, de pequeña, en el pueblo, arreglaron el tejado un verano, y me dieron metidos en una caja de cartón(de zapatos) dos jilgueros, estaba loca con mis jilgueros, ni dos horas duró mi alegría, los dejé en el alfeizar de la ventana, y me fui a jugar mi regreso la caja estaba vacía, los gatos se habían llevado a mis jilgueros.
    No quise más pájaros, preferí que los dejaran volar.
    Sí, el gato es el último depredador del pájaro.
    Un abrazo.



    Begoña,
    sí víctimas y también verdugos, anda que no pasan animales por los mataderos...
    Me alegra que te guste.
    UN beso.

    ResponderEliminar
  7. Nidos construidos mirando al mar… todos los paraísos están amenazados; al Edén siempre le acompaña un Infierno; de otro modo el paraíso no tomaría cuerpo. Los pájaros pequeños nunca aprenden; disponen de poca memoria. Siempre hay el halcón hipotecario-olvidado- que acaba desahuciando la pajarera. Per secula seculorum.
    Magnífica tu prosa.

    ResponderEliminar
  8. Daniel Damián,
    es como una escala, entre nota y nota está el vacío, el mundo de los otros.

    ResponderEliminar
  9. Que belleza de post! tal vez soy terca y busco la metáfora en todo, pero creo reconocer en esas aves a mucha gente, y reconocerme también, claro!

    hermoso Alfaro, gracias :)

    ResponderEliminar
  10. Y en todos los hábitats ocurre igual. Los humanos caemos una y otra vez. Nos juramos no volver a hacerlo pero al rato ya hemos vuelto a caer...

    ResponderEliminar
  11. Normalmente es así, vemos cómo los pájaros van perdiendo su vuelo o su canto o simplemente no llegan a romper el cascarón, sólo testigos.
    Pero a veces se nos da la oportunidad de curar un ala rota, de recomponer el vuelo de un pájaro.
    Te abrazo fuerte.

    ResponderEliminar
  12. Implacable, e impecable.
    Pero somos mas que testigos, porque somos los rebeldes que forman parte de ella.

    un abrazo.

    ResponderEliminar
  13. Gracias,Cristina,sí puedes reconocerte en un gorrión, en el milano o en esa lechuza que aparece al anochecer o un poco antes.
    Un beso.


    Malvada bruja del Norte,
    es como un círculo que nunca se abre.
    Un beso.



    Gloria,
    la solidaridad también se da entre animales, de distinta especie quiero decir.
    Un besazo.


    Fero,
    Sí, también es ciero, rebeldes durante unos años, y unos pocos, muy pocos, durante toda su vida.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  14. Somos testigos de ese orden que preserva la vida, y somos también protagonistas del orden a otro nivel.

    Me encantan los pájaros, todos.

    Ando ausente porque ultimo cosas del corto. Pásate por este link que acaba de inaugurarse:

    www.thegardenbosch.blogspot.com (es muy inglish, lo sé, pero en español estaba to cogío)

    UN abrazo

    ResponderEliminar
  15. Isabel,
    vaya que si andas ausente,
    he visitado todos los apartados del thegarden...
    pues el inglés no le queda mal...
    Un abrazo.

    ResponderEliminar