30 mayo 2009

Olvidos

Hago una larga enumeración
de los jardines de las ciudades
no te encuentro cerca de ninguna
los bancos
vacíos
las ciudades
en el silencio o en la noche

vuelvo a enumerar mentalmente
y solo encuentro el mar
el agua inunda los lóbulos cerebrales
y te pierdo

ahogado tu nombre
ningún dios ni ídolo divino ni pagano
te rescata del naufragio.

12 comentarios:

Sara dijo...

Es duro cuando sabes q no encontrarás esa presencia en la calle, ni en el parque, ni en casa...

Begoña Leonardo dijo...

Qué bonito, me encanta sobre todo lo de: "ni ídolo divino ni pagano"...

Un besito.

alfaro dijo...

Sara,
no, por qué iba a ser duro, cuando se olvida nada duele o duele menos.
Un beso.



Begoña,
es que nadie ni nada nos salva de ese naufragio cuando llega el olvido.
Un beso.

ZenyZero dijo...

A mí no me basta con un dios y tengo alguno más, pagano.

Les busco su hábitat en los lugares más vacíos, pero llenos de ti. Y de mí.
Jardines y ciudades.

Chuff!!

alfaro dijo...

ZenyZero,
tú buscas lugares vacíos para llenar,
y cuándo dejen de estar vacíos...?
Un beso.

Antonio Alfonso Alonso dijo...

Quizás lo socorra una isla tropical con nativas desnudas de la cintura para arriba...
Jeje...

alfaro dijo...

Antonio Alfonso Alonso ,
ah, tú sueñas con naufragar y llegar a una isla tropical llena de nativas semidesnudas,como en las pelis de los años...
pues para eso no hace falta naufragar,la solución es muy sencilla.
jeje...

Malvada Bruja del Norte dijo...

Justo hoy le escribía un comentario parecido a Gloria, aprender a desnombrar, aprender a olvidar...que difícil cuando sigues queriendo...

alfaro dijo...

Malvada Bruja del Norte,
a mí no me gusta olvidar, peo el olvido llega solo y despacio sin ruidos,
un abrazo.

Cristina dijo...

Estos dias descubro que el olvido es más difícil de conquistar de lo que imagine. Debo ser firme.


Un abrazote querida!

alfaro dijo...

Cristina,
pues suerte,
no desesperes deja que la vida te viva porque eso te dará fuerza, es como desaparecer y aparecer de nuevo.
Un abrazo.

gloria dijo...

Tampoco a mí me gusta olvidar, aunque no me resisto... ocurre, a veces sólo ocurre, y es justo como dice tu poema: comienza a subir el agua poco a poco mojando los recuerdos.

Un beso.