13.4.09

Y el agua no era una ilusión

Tengo que abrir frasquitos comprados en el supermercado para poder oler el monte, en uno tomillo, en otro orégano... Cuánto frasco. Entre esto y la tortuga de Zenón, que leo en un libro de matemáticas para relajarme, casi me enfrasco, por la lentitud, porque sé que no podré alcanzarla si va delante, o no podrá alcanzarme si ella va detrás. Son cosas que se dan por sabidas y entonces para qué correr. Cierras los ojos y ves a la tortuguita detrás que no avanza, o delante que no la alcanzas. Pero nos acercábamos peligrosamente la una a la otra, cuando pisé el charco de agua y me caí, otra vez la maltratada rodilla, y maldije a la tortuga por la zancadilla y la miré con los ojos más asesinos que encontré en mí. Aún no sé si falló el espacio o el tiempo. Decidí castigar a la tortuga en el frasco de orégano, dicen que es bueno para respirar, para que no se me ahogue. Que piense ella que es tan lista qué ha fallado y se lo diga al iluso de Zenón, que no avisó que con las paradojas no se juega cerca del agua.

23 comentarios:

  1. Hace un par de años, jugando al fútbol de salón me resbalé en un charco de agua y me fracturé el dedo meñique. Tuvieron que operarme y ponerme un clavo, y siempre maldije al charco. No se me ocurrió pensar que esa inocente tortuguita al lado del campo de juego pudiera tener algo que ver...

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  2. Te receto (yo que no soy médico, pero, oye, de algo me va a servir ser bruja) una salida al monte inmediatamente... a ver qué es eso de tener que andar oliendo botecitos de especias para recordar el aroma del tomillo... hombrepordiós, alfaro, al monte, pero ya... Aunque sea un paseo cortito...
    Muchos besos

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  3. Ayer me pasé la tarde en el monte, en un lugar maravilloso que está cerquita, paseando comiendo pipas y jugando al tenis, bueno intentándolo, con mi niña... Las jaras estaban a punto de romper, los cantuesos adornando y perfumándolo todo, en los estanques las ranas saltaban alegres y los grillos cantaban tímidos pero insistentes. Llegamos felices, cansados, repletos de aromas... Espero que nos duren. Te ordeno que hagas lo mismo cuanto antes, je, je...
    Un besazo.

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  4. Pobre tortuga... Encomendarle el descubrimiento del error me parece injusto.

    Jaja.. qué cosas se te ocurren y te ocurren.

    Cuídate.

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  5. Marcelo,
    es que jugabas a darle patadas al balón y no te paraste a mirar cara a cara a la tortuga...


    brujaroja,
    el monte..., para el verano,
    aunque por él no me pierdo con mis fobias...
    besos.


    Begoña,
    soy demasiado de la ciudad, de sus calles antiguas y estrechas y con olores y colores especiales..., que suben hacia la naturaleza (monte)unas y otras bajan hacia el mar, me gusta la naturaleza... si no fuera por los bichitos...
    Un beso.


    Codorníu,
    las tortugas viven muchos años, y la experiencia es sabiduría, imagínate cuánta oculta bajo su caparazón.
    Un beso.

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  6. Alfaro, que más urbanita que yo, no creo, y los bichos me matan, me pican todos. Pero es que precisamente no había ni uno, en esa zona todavía se puede estar. Besos, y sigo con la orden, un paseíto no te vendrá mal.

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  7. Begoña,
    la última vez que me perdí en un monte de por aquí...lo último que vi fue un sapo saltarín, me dijeron que era el sapo de San Antonio, no volví al monte...
    sí fui a otros montes más lejanos y sin tanto bicho... pero eso... me quedan lejanos...
    Un abrazo enorme.

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  8. Amiga.. no importa que puedas mojarte, ensuciarte, caerte, en esos lugares maravillsos que nos ofrece la naturaleza...
    No quiero que solo sientes sus aromas ahi en pequeños frascos de aromas, si puedes vivirlos.. VIVELO!!!
    Como los niños... Disfruta!!!
    Besos llenos de luz cielo!!!
    Espero que tu dia de Pascuas haya sdo bonito!!!

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  9. El castigo en el frasco de orégano es el mejor que se te pudo ocurrir.
    Ni más, ni menos.

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  10. Zenon, sus tortugas y sus flechas que no le llegan... sólo a él
    ¿Quién escogerá de toda la información de que disponemos desde que el mundo es mundo, cuál debemos conocer y cuál no?
    A saber cuantas cosas interesantes han pasado y están pasando y nadie nos las va a contar nunca...

    Un abrazo, guapa

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  11. Fero,
    por lo menos en el frasco todo el monte es orégano...
    Un abrazo.


    Sombras en el corazón,
    jaja... mira quien lo dice, para qué estáis los periodistas, tú eliges perfectamente qué contarnos.
    Un abrazo.

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  12. SOL,
    gracias como siempre, por la luz que dejas, eres muy amable.
    Un beso.

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  13. Paradoja:

    Llevo una semana leyendo este blog -casi todas sus entradas. Y me encanta. Creo que es editable. Si siguiera siendo editor, haría de él una estatua ecuestre. Pero, claro, puliendo. Sacando de aquí y de allí. Poca cosa, la verdad. Casi todo está. Pero hay veces... Ésta entrada por ejemplo es un poco regulera. No te siente mal. Si lo digo es porque creo en lo que haces. Da igual. Seguro que me arrepiento de haberlo dicho. Sorry. NA.

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  14. No, no te arrepientas, porque se agradece la sinceridad.
    Estoy de acuerdo en que esta es de las regularcillas, las hay peores, no lo leas todo,las hay muy malas, pero ahí se quedan porque no merece la pena volver a poner las hojas en el calendario... se han quitado y ya está.
    Gracias.

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  15. Siento que otra vez te hayas hecho daño :-(

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  16. Uy! se ha ido corriendo mi comentario... Y no he podido decirte que me has hecho sonreír con la tortuguita de Zenon, con el olor a tomillo, que me recuerda las casas de campo antiguas que tienen ristras de cebolla, ajo, y tomillo hacia abajo...

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  17. Ay, bruji, necesito conjuros a mares de océanos, necesito parar los relojes el tiempo de las caidas y maltratarme como si no fuera mi cuerpo este cuerpo mío,
    oh, dioses, que si patiné desde la entrada de la cocina hasta el final, llevándome bajo el brazo una silla a modo de muleta y quedando fija en el suelo como una de esas figuras que conquistaron, eso dicen, América, porque no vi que había agua, porque siempre ando apurada y no veo, no me veo pero luego me siento...
    En fin, todos dicen que pudo haber sido peor, pero estoy toda magullada, amoratada...
    Un beso.

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  18. Vaya Alfaro, y yo contenta porque tu rodilla estaba mejor, y ahora resulta que viene la tortuga a distraerte de ese charco maldito... Lo siento... (sobre todo el retraso)
    ¿mejor?
    Un abrazo
    (el castigo, merecido, por cierto)

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  19. Gloria,
    esta tarde contándole a una amiga en qué posición había quedado arrodillada sobre una rodilla... es que me dio un ataque de risa...
    No ha sido nada...
    Gracias, un beso.

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  20. Ay, Señor, que se puede esperar de alguien que en estos tiempos sigue leyendo a Zenon de Elea...

    Claro, asi encuentras inspiracion para esos textos con los que nos tienes medio locos a los lectores.

    Es que juegas con ventaja, leyendo a esos tipos, como Parmenides y similares (por que resulta que esos tipos, hace miles de años, ya lo sabian todo...)

    Un abrazo, entre sonrisas, amiga

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  21. Antiqva,
    leo un poco aquí y otro poco allí...hasta me hace gracia recordar estas cosas que aún se siguen estudiando...
    Un abrazo.

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  22. Tampoco contó Zenón con la manía que tienen las tortugas de perderse una buena temporada y reaparecer así, como cansadas.

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  23. Ichiara,
    uf, si Zenon levantara su inteligencia y viera que desde su sofá con el mando a distancia puede adelantar a la tortuga...

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