12.4.09

A modo de cuento trapero

Y cuando más, más... lo que sea, viene la vida, o la nube, o la ola, o lo que sea porque no tiene por qué ser..., lo que sea, y ¡zas!, te da un patada, o un palo, o un golpe, o un navajazo trapero, o lo que sea..., como quiera que tú lo llames. Es cuando te caes de la nubes, si es que vas por las nubes. Entonces te pierdes ya del todo. Y lo dejas todo. Y lo cambias todo, hasta el nombre, el nombre de la vida. Puedes llamarlo suela de zapato, humo, chasco, chasquido. Puedes edulcorarlo y llamarlo cambio de posicionamiento y entonces te dedicas a otra cosa, dejas de ser lo que eras, y retomas otros posicionamientos o los continúas...
Total, que me he perdido. No sé si con el cambio de nombre, con el cambio de vida, de casa todavía no...
Miro por la ventana y veo un coche blanco, pero para mí desde luego que no, porque tan perdida no ando. Ayer equivoqué el 9 con el 10, el número del día, pero estoy en mi casa y seguro que este coche blanco de policía no es por mí. Vamos yo aseguraría que no... La ultima vez es que me equivoqué de cerradura y el coche que no era mío abrió con la llave del mío, me costó un poco pero abrió, aunque no fuera el mío. Sin embargo, con las llaves de casa no sucederá lo mismo, pienso yo..., que luego existo y me gusta el existo y luego pienso que digo yo que la llave esta habrá abierto mi casa y no otra.

19 comentarios:

  1. ¡Ajá! Te he pillado, como aquel que dice, in fraganti colgando la entrada. No, no soy esa policía, la del coche blanco (los míos siempre han sido rojos). Me ha gustado mucho esta descripción de esa extrañeza que se siente a veces, como si una no fuera una y las cosas no fueran esas cosas. Pero para qué parafrasear, con lo bien que lo has dicho tú.
    Un beso y buenas noches, Alfaro.

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  2. Bel,
    estaba leyendo por tercera vez tu entrada de hoy...
    Lo cuierto es que hay algún detalle real en estas traperías.
    UN beso.

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  3. Pues si querida, esas sensaciones también las tengo yo, y te cuento que en una ocasión hace muchos años. Saliamos del cine mis padres mis hermanos y yo, era de noche y nos metimos en el coche con prisas y frío, y cuando iba mi padre a arrarcar noté una sensación rara, y me di cuenta de que ese coche no era el nuestro. Fue la primera vez que tuve conciencia de que yo era yo, no era la niña de otro señor que conducía ese coche, yo era la niña de mi padre...
    Salimos deprisa como si estuvieramos haciendo algo malo, sólo fue un error.
    En la vida muchas veces me siento la impostora de mi misma...
    Y si yo, no soy yo???

    Gracias, un beso.

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  4. Begoña,
    qué alivio saber que a alguien le ha pasado lo mismo, a mí esto del coche me ha pasado dos veces, una vez con llave con el mío y otra sin llave con mi padre, y este alucinado viendo como abría otro coche y me sentaba tan ..., mientras él estaba esperándome en el suyo...
    Sin embargo, sí sé que yo soy yo..., eso creo que nunca lo he dudado.
    Así que no puedo servirte de consuelo...
    Un abrazo.

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  5. Y tu amiga... que hubieras preferido ?
    Seguir en esas nubes o bajar a este mundo aunque en realidad no lo reconozcas desde aca abajo...
    Tus textos siempre dejan que pensar amiga, a veces me quieren banar de las nubes.. me dicen hay que vivir mas la realidad, pero cuando me doy cuenta, las realidades se ven mejor desde lo alto!!!
    Besos cielo, como siempre, especial en tus escritos, pero ca toy presente, aún en dia de Pascuas, con cafe con leche en mano y por cierto, FELICIDADES amiga!!!
    Pasa un bello dia!!!

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  6. SOL,
    el problema es que algunas personas no se dan cuenta que tan reales son las nubes como la tierra, o no? yo procuro estar en las dos partes... por salud mental, más que nada.
    acabo de terminar(viva la redundancia) mi segundo vaso, hoy ha tocado vaso, de café.
    Un beso

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  7. "Entonces te pierdes ya del todo. Y lo dejas todo. Y lo cambias todo, hasta el nombre, el nombre de la vida. Puedes llamarlo suela de zapato, humo, chasco, chasquido. Puedes edulcorarlo y llamarlo cambio de posicionamiento y entonces te dedicas a otra cosa, dejas de ser lo que eras, y retomas otros posicionamientos o los continúas...". Total, que yo no me he perdido, que lo que me ha pasado es que me he encontrado, así, de repente, tan claro, gracias a ti.

    Un dulce beso.

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  8. A veces los despistes hacen que intentes abrir una casa que no es tuya, y ese alguien que está en la casa que es suya llame a la policía...Le pasó a un vecino, y es que a veces la realidad, supera la ficción.

    Un besote!

    P.S.: Con los coches también me han dicho que pasa...

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  9. Amiga, quede muy desazonado tras leerte... Tome conciencia de que nunca supe si ANTIQVA soy yo o otro cualquiera...

    Cabe incluso que ANTIQVA sea una mujer a la que nunca conocere...

    ¡Que desazon...!

    Un abrazo, amiga Alfaro

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  10. Con esta misma boca besé a una mujer que no era la mía, con mi boca de otra. ¡Qué despiste! ella abrió su boca. Me encanta leerte.

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  11. Tú tienes alma de quinqui!!! O de mujer sin límites-candados, que todo puede ser. A nadie se le ocurre poner puertas al campo.
    Si es que, hoy día, ¡pasan unas cosas!
    No te preocupes: tu acera es la derecha. Si vas por el camino contrario, puedes decir que res zurda. Y si se te olvida por dónde regresar y te vas por el medio de la calle di que lo tuyo siempre fue la tangente. Pura simetría vital. las calles se parecen tanto... y las cerraduras, son tan estrechitas, ellas. Cualquiera se confunde (me ha encantado el comentario de Nacho Abad, jajajaja)

    Me has recordado a esos cronopios, pequeñitos, que buscaban la llave en la puerta de casa..

    mil besos!!

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  12. Lo cierto de las traperías es el despiste de la narradora, ¿no? Confundir el nueve con el diez, confundir el coche, las llaves. La vida, casi. Me ha parecido muy simpático este cuento, Alfaro. Y además, si tuviera que elegir una voz, me quedaba con las de primera persona, las que suenan como hablan, las que van disparadas. Así, como la de este cuento. Me ha gustado mucho.

    Un beso.

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  13. (*,
    no hay la menor duda, lo mejor de perderse... es llegar a encontrarse,
    un beso.


    Bruja del Norte,
    jajaja..., como un vecino llame a la policía alguna vez que voy pensando sabrá quién en qué... y me equivoco de piso y de puerta...
    ¿cuántas veces salimos del ascensor sin fijarnos en el nº...?
    jajaja...
    un beso.



    Antiqva,
    estoy segura de que tú no te pierdes, porque andas mucho por los andurriales y por el monte y por las excavaciones...y para eso se necesita tener un gran sentido de la orientación...,
    ¿te imaginas de repente a Antiqva buscando a Antiqvo por esas pirámides?
    No, no, tú sabes muy bien quién eres y dónde estás, si hasta esos gatos asilvestrados que se te acercan es para orientarse y no perderse.
    Un abrazo.



    Nacho,
    bienvenido a esta innombrada ciudad,
    también sucede que bocas perdidas encuentran perdidas bocas... ay!si muerden...
    Gracias por el comentario.



    Madeja de palabras,
    jaja...., que buena solución, tendré respuesta para todo, vaya por donde vaya...
    ...Nacho Abad...Voy a poner un link de su blog..., y lo saco del silencio de mis marcadores ocultos, sus palabras son afiladas...
    Otros mil besos desde este Norte a tu Sur.


    Fusa,
    disparadas...sí, así han salido...
    Un beso.

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  14. Hay cambios bruscos en la vida, todos son productos de ese ¡zas!, o lo que sea...
    Son un apasionado por los cambios.

    Por otro lado, esta mañana entré en casa de mi vecino, con mi llave. Tal vez por eso mismo de los cambios. Es teóricamente posible que también te haya sucedido.

    saludos.

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  15. Fero,
    jaja... nunca entré en casa del vecino con la llave vecina del vecino...
    Un abrazo.

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  16. Estos despistes tuyos, tan tuyos como míos, como nuestros, me hacen pensar que quizás ése sea el hilo que nos une a todos, el de la confusión entre ésta o aquélla o el qué sé yo... porque yo ya es que no entiendo nada, para mí que me confundí de cuerpo, de suerte, de vida, de sueños, de todo... y no sé si tengo que cambiar el rumbo, ¿es eso? Es que tampoco quiero... ay, no sé, Alfaro, ¿ves? me he vuelto a perder en el maldito laberinto.

    Te abrazo fuerte.

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  17. Gloria,
    quién lo diría..., con lo bien que parece que llevas el paso(no el religioso, que de ese no hablo)...
    es la vida la que a veces se equivoca y nos despista,de todo lo que dices solo la suerte no tiene dueño y puede caer bien o mal..., lo demás a por ello..., a taconear, querida Gloria.

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  18. Eso de las cerraduras es una maldición, yo no me equivoco, pierdo las llaves. Una vez tuve una amiga que se equivocaba de marido a menudo, e incluso de cama y de piso. Perdió la cuenta de sus llaves hasta que se quedó sin ninguna, jajaja

    Besos

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  19. Ichiara,
    yo las llaves nunca las he perdido pero dejarlas puestas en la cerradura de la puerta de casa o en la cerradura del buzón..., y menos mal que siempre me las ha recogido algún vecino,
    qué gracia lo de tu amiga..., qué peligro encontrarla, pero qué bueno saber que no siempre son ellos los errados...
    Un beso.

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