16.3.09

II

La vida de una nunca es
de una
aunque lo parezca

la una
abre la ventana
entra el aire frío
y las luces
del día

la casa adquiere visos
de naturaleza muerta
lejanas las flores
y el verde

se despereza

despiertan
sus unos moradores

también yo soy moradora

y duermo

lejos
de aquí.

(de poemas del desvelo)

13 comentarios:

  1. La Una
    abre la ventana
    y se encuentra con el otro;
    El frío.

    La una y el frío
    se encontraron
    -al abrir la ventana-
    bailaron
    un tango estremecedor.

    Abrigo.

    ResponderEliminar
  2. Isla,
    me gustaría bailar ese tango...,
    Precioso poema el que dejas en esta ciudad, gracias.

    ResponderEliminar
  3. A una le da por regalar

    sus rosas en tiempos

    más que austeros.......

    y se suele quedar

    con las manos vacías

    haciendo paquetitos

    con recuerdos perfumados!

    ♥♥♥besos♥♥♥

    ResponderEliminar
  4. mía,
    qué bueno esto que has escrito,
    ¿y de qué serán los paquetitos en días tan austeros?
    gracias, un beso.

    ResponderEliminar
  5. ¿De quién es la vida de una?
    ¿De quién las flores y el verde lejano de otros vientos?
    ¿Quién mora en la casa y quién se ha ido?
    ¿Vuelves?
    ¿Llegan?
    Lejos
    duerme la vida
    que nunca es de una
    ni de la otra.

    Un beso, Alfaro

    (y perdón por los interrogantes)

    ResponderEliminar
  6. gloria,
    lejos y cerca también,
    estoy de suerte: en cada comentario me dejáis un poema,
    gracias,
    un beso.

    ResponderEliminar
  7. Aunque abramos la ventana y entre el frío y se vea la naturaleza marchita, hay que encontrarle a eso la belleza, hay que pasar por ello para llegar dónde nos dicte el corazón.

    ResponderEliminar
  8. Capitana,
    aunque abramos la venta y entre el frío (que me gusta mucho más que el calor) y no vea flores ni montañas verdes porque en una ciudad casi todo es cemento y hormigón y asfalto...
    encontraremos algo, belleza o cualquier otra cosa, y por supuesto haremos lo que nos dicte el corazón...
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  9. Me encanta, cuando puedo, abrir las ventanas y ver las nubes... Las nubes o la luna, es igual.

    Me encanta hacerlo.

    Un abrazo, Alfaro

    ResponderEliminar
  10. Antiqva,
    ...las ventanas podrás abrirlas siempre que quieras..., lo que no es seguro es que siempre haya luz de luna o nubes que observar,
    ¿y que te parecería ver una nube rojiza de contaminación como veo yo a veces? qué asquerodsidad...
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  11. Mejor mirar de reojo para no herirse de tanta mierda... me gustó especialmente la idea casa morada moradora. A veces más que moradores somos merodeadores de nuestras casas y de las de otros. Por eso el sueño es sabio y te lleva a sitios más concretos.

    Besos (voy a ir re´corriendo las esquinas de la ciudad)

    ResponderEliminar
  12. Cierto, somos libres pero no del todo...siempre tenemos que negociar.

    ResponderEliminar
  13. Ichiara,
    yo ya puesta a morar...no sé si merodearé o simplemente moraré o me convierta en morera y dé ricas moras moradas y dulces...
    Besos.



    Malvada bruja del Norte,
    efectivamente nunca somos libres, puro espejismo esto de la libertad, siempre algo o mucho condicionándonos...,
    ¿y esto de negociar...?
    Besos.

    ResponderEliminar