10.3.09

Figuras chinescas

Vaya, esto no puede ser, tengo el libro de los días sin apuntar. Ya no tiene remedio. A partir de ya apuntalaré.
Ayer la última voz amiga que oí, antes de que me pusieran a hacer figuritas, fue la de la mujer guaraní, que no te hagan daño. Estoy tranquila, eso no hace ningún daño. Claro que yo no sabia nada de radiografías de rodilla.
El 2147 a la cabina nº 6. No hay nadie. Oigo la llamada otra vez. Salgo y a la puerta de la nº3 un batablanca escudriñando.
-Es que me han llamado a la 6 y no hay nadie.
-Ah, voy para allá.
Pues eso, que venga.
No hace falta ni descalzarse, boca arriba con la piernas bien estiradas.
Rápido express.
-Ahora de lado en posición fetal.
-¿En posición fetal?
- Sí, con la rodilla que está mal apoyada en la camilla, y la que está bien, sin apoyar
Y soy colocada: pierna de arriba flexionada con la rodilla en el aire, y la de abajo flexionada, apoyada y con los dedos tensados hacia arriba.
Pero algo falla, no es rápido express. Y vuelve a fallar. Y falla por tercera vez.
-Oiga, es que me canso- y descanso la rodilla superior, la apoyo sobre la camilla.
-Ah, no, que entonces no vale, el apoyo tiene que ser sobre la inferior.
A la cuarta sale. Menos mal.
-Pensé que venía a hacer una radiografía de rodilla, no figuras chinescas.
-Ahora boca abajo.
-¿Qué?
-Ahora tienes que ponerte boca abajo. Y con la pierna derecha flexionada hacia arriba.
El bata blanca me agarra por el pie, me dobla hacia atrás la pierna y grito de dolor.
-Ay, que me duele, pero si no me dolía y ahora me duele.
-Pues tienes que sujetar el pie.
Con el gripazo que tengo, que no encuentro el aire, y ahora el dolor, inconscientemente hace que la pierna se caiga. Eso no es problema, viene el batablanca con una sabanilla, no sé cómo, porque ya ni lo miro, me ata la pierna hacia arriba y como un atijo de vagabundo, espalda arriba, me lo pasa por el hombro para que lo coja con mi mano y sujete, y la pierna no se me caiga, así me será fácil.
-Ah, vale, pero ay, ay, ay -suelto el atijo, estiro la pierna al mismo tiempo, es que me está dando un calambre muscular en el muslo, aquí en la parte de atrás encima de la rodilla. Esperamos que se pase. Vuelvo a colocarme, es que boca abajo no respiro, me ahogo, él va corriendo a su cabina, y lo oigo gritar. Otra vez que ha fallado. Y falla otra vez, y otra, y cada vez que falla viene a mi camilla a colocar placas, y lo veo correr tanto que temo que resbale y se caiga.
-Oiga, no corra, que yo estoy bien, el dolor puedo soportarlo.
Salgo decidida a ir al médico de urgencias, por el asma y por la gripe. De camino, me encuentro a V., que es enfermera en una clínica privada, y se lo cuento. Ella que sabe lo despistada que soy, llorando de risa me dice: Tú te has despistado y en vez de entrar en clínica has entrado en gimnasio, seguro. Además no llevas radiografías, dónde tú habrás entrado. Te habrá pasado como aquella vez que en vez de esperarme en cafetería, me esperaste en bar de putas dos horas. Te habrás despistado. Seguro, tú has entrado en gimnasio, no en clínica.
Y los más pesimistas, me han dicho, date una vuelta por el YouTube o por la cámara indiscreta de vez en cuando...
Ahora no sabré hasta el lunes si tengo realmente las radiografías hechas, y me falta por contárselo a la mujer guaraní, que con ella sí que voy a reírme.

18 comentarios:

  1. Ay, Alfaro, jajajaja (perdona por la risa, pero no puedo parar...) y mira que he sufrido eh? Porque sólo de imaginarte con el dolor, pierna arriba, pierna abajo... ayyyy....
    ¿Entonces... no era una clínica?
    Espero que te mejores, que este "despiste" no sea grave...
    Ay...
    Un abrazo enorme y la próxima vez, mejor llevar compañía, ¿no?

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  2. Amiga, animo y entereza, que ya se sabe "no hay mal que cien años dure..." Ya se que con ese no te consolare, pero comprenderas que tenia que decirte algo...

    Piensa siempre que todo es susceptible de empeorar, seguro, vamos que ahora mismo eres realmente una privilegiada, con un mal de "poquilla monta"...

    Y me largo apresaduradamente antes de que me vayas a soltar un guantazo, que seguro que lo merezco...

    Ay, Señor, que mal consolador es ese tal Antiqva...

    Un fuerte abrazo, y mucho animo.

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  3. gloria,
    que sí, que era un hospital , una de esas residencias enormes, de la Segurida social, pero V. me dijo que en su clínica nunca habían hecho una radiografía de rodilla así, y que seguro que me había metido en un gimnasio...pero yo no lo creo...
    ay, hoy que ya estoy mejor hasta me río yo...
    Un beso.


    Antiqva,
    oye, no seas malo, no quiero empeorar,
    además ya estoy mejor,claro que soy una privilegiada, ya lo sé, pero en mi caso estar enferma es un lujo que no me puedo permitir.
    Fijate si me habrás,más que consolado, conformado...
    Un abrazo.

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  4. Vaya un mal rato, Alfaro.
    Lo de que era un hospital estaba claro, por lo de la bata blanca y las placas; que yo sepa esas cosas no las hay en un gimnasio.
    Per, jolín, no sabía que era tan complicado hacerse una radiografía de rodilla.
    Me alegro de que ya estés mejor.
    De esta experiencia tenías que hacer un poema surrealista y chinesco, jeje.

    Un saludo, y cuídate.

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  5. Antonio,
    yo estoy segura de que fui al sitio que tenía que ir...
    pero todos se sorprenden con los dos últimos numeritos...
    Gracias...
    Saludos.

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  6. jajajajaja Pero ¡qué locura es esta! Desde luego, vivimos en un mundo de locos de atar. Viva Valle-Inclán y el esperpento. Más que el callejón de gato es el callejón de alfaro. ¡Pobre!

    Un abrazo

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  7. :D :D que risa!
    de menos te han hecho unas lindas fotos yoguis amiga jajajaja

    espero que mejores, de ser el caso.

    saludos risueños!

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  8. Me hicistes recordar mis dos embarazos, las posturas y posiciones que mi médico me mandaba a hacer, los ejercicios de respiración, y la posición fetal.

    (recuerdos).

    Abrazos.

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  9. verbo,
    yo ya no me acuerdo...pero es verdad que había que hacer unos ejercicios raros...que creo que no me sirvieron para nada...
    qué recuerdos ha traído la rodilla.
    Besos.

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  10. Lola,
    sí a veces en la vida suceden escenas como esta...,
    besos.


    Cristina,
    ¿con que fotografías yoguis, eh?
    sí, es de risa.
    besos.

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  11. Me imagino al entrenador con bata blanca y gafas de empollón y me entra la risa.

    Vaya formas de tratar a la gente que tienen, nunca lo había visto.

    Mejorate.

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  12. Alfaro, pobrecita.... Ay, estoy como sufriendo a medias y riéndome a medias también... Vaya aventura, ¿eh? El mejor espectáculo de sombras chinescas que he visto en la vida... jejejeje...
    Yo que, por desgaracia, de radiografías, fisioterapeutas y traumatólogos sé un buen rato, jejeje... me has hecho recordar tantas cosas... ay, pero nunca me las tomé con tanto humor...

    Méjorate, guapa. Aquí vamos a estar todos, en vilo hasta el lunes.

    Un dulce beso.

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  13. Jajajaja...mi niña...me sabe mal por tu rodilla, pero me has reír...más que una consulta, o sombras chinescas yo he pensado que estabas en una clase de yoga...
    Espero que no te doliera mucho.

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  14. Capitana,
    no sé cómo era el hombre, no me acuerdo, puede que llevara gafas, yo, también, sólo recuerdo algo blanco y las carreras que daba el hombre para que yo no sufriera durante mucho rato...
    Alucinada me dejó un rato, eso, sí.
    Besos.


    (*,
    estos días he pasado por tus caracoles, pero no había sendas nuevas..., luego volveré a mirar....
    Gracias por la visita y las carcajadas que dejas...
    Besos.


    Malvada bruja del Norte,
    dios, yoga...con todo lo que se retuercen... y con lo patosa que soy...
    pero a figuras raras...
    besos.

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  15. Te leí el otro día y me reí muchísimo, Alfaro. Me reí con ganas y sin miedo porque si has traído esto aquí es porque, después, visto después, a ti también te hacía gracia el asunto. Me gusta cómo cuentas las cosas... y cómo dejas ver tu lado más humano y torpe, cómo nos dejas encontrarnos con una Alfaro despistada.

    Un beso.

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  16. querida fusa, torpezas muchas, no te das idea...,
    un beso.

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  17. Y menos mal que no te encontraste con las pelmas que te cuentan con detalle la historia de sus dolores. Está bien eso de tomarse a risas los asuntos hospitalarios, porque si encima te cabreas estás jodida por partida doble.

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  18. ichiara,
    no escucho historias...si algo hago mientras espero en estos casos es una especie de meditación "chinesca" y observo, observo y me imagino historias de todos los rostros que veo en la sala de espera... y aprovecho para poner orden en el bolso...
    Por este oreden: el bolso, la meditación chinesca que depende del día y los cuentos que me cuento.
    Besos.

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