31.10.08

Reserva de la biosfera

El hombre loco y la mujer loca están atrapados en el ascensor, los oigo gritar cuando subo por las escaleras, sus gritos hacen que tropiece. Todos los locos me asustan, son gatos enjaulados, leones o panteras afilando sus garras. Me mudaré de casa, me mudaré de locos. No quiero ningún animal sobre mi mesa, ni el patito de mi hijo, ni los elefantes de sus amigos, ni los perros de mis amigos, ni los pájaros enjaulados de mis vecinos, ni la iguana de mi hermano.
Como estoy de puente me iré al pueblo con las vacas y los caballos, ellos aún no están contagiados de esa locura estrafalaria. Tampoco se hacen cruces, ni limpian lápidas, ni llevan flores.
Me callo. Yo me callo para no asustar más a los locos. El silencio se me da muy bien, y las ausencias, es lo único en lo que soy autodidacta y qué bien me ha salido.
Ay, no quiero olvidar al contador de cuentos. A él lo llevo conmigo.
Y que no se me olviden las tiritas ni los aguaceros.

17 comentarios:

  1. Si te vas al monte, no te olvides de la famosa navaja multiusos...

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  2. De quien seguro no me olvido, si voy al monte o a las marismas es de ti.
    Un beso.

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  3. Pues aca en mi tierra, se nos da mucho lo de visitar tumbas por estos días. Las embellecemos con flores anaranjadas y hasta comida llevamos a los difuntos. ¿los animales? ´me temo que también participan y hasta alguno que otro suertudo tiene su propia ofrenda.
    Sí, estamos locos los mexicanos ;)

    buen fin de semana Alfaro!

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  4. Preciosa, por mil motivos.
    Un abrazo, alfaro.

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  5. cristina,
    más o menos como aquí..., no sabía que vuestros difuntos comiesen...
    un abrazo.


    madeja de palabras,
    gracias, muy amable.
    un abrazo.

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  6. Muy buen final, como siempre.
    También hay animales locos sabes?
    Buen aguacero!
    besos

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  7. olvido,
    sí, sé que hay animales locos.
    gracias por la visita y el comentario.
    Un beso.

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  8. Porque sera que los locos nos vamos acumulando en las ciudades... Bueno, quizas sea porque en los campos no hay tantos ascensores, quizas...

    Que bellisima locura eso de Mexico de llevar comida a los difuntos. Actos como ese, tan entrañable y tan cargado de regustos de milenarias culturas son los que pueden salvar al mundo, en esos tiempos de crisis financieras despiadadas...

    Los bancos y el mundo en quiebra, y las gentes sencillas llevando a sus difuntos un bocadillo de chorizo, por ejemplo,... que gran encanto.

    Un abrazo, amiga

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  9. Antiqva,
    es que la vida de la ciudad es más de locura.
    Un abrazo

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  10. Refugiáte en tus ausencias, en tus silencios (con el contador de cuentos, por supuesto). No te dejes llevar por la locura, que te salven las tiritas... y vuelve pronto, tras el puente, a llenar nuestros huecos.
    Un abrazo Alfaro

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  11. gloria,
    ...llenar huecos..., qué gracia, estoy guapa yo para llenar huecos,pero me alegra saberlo.
    Un beso.

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  12. ¡Qué botiquín más bien preparado¡

    La locura del corazón,
    las locuras
    pequeñas y las grandes,
    las silenciadas y las heridas.
    ¿Quién, alguna vez, no fue loco en su patria?

    Auroras bioesféricas.

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  13. inuit,
    ... y loco en la patria de todos, inuit, en este gran teatro que es el mundo.
    besos

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  14. Me encanta esa enumeración de animales que pertenecen a locos o semi-locos de la ciudad.
    Menos mal que está el contador de cuentos...

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  15. fusa,
    apareces!
    sí, el contador de cuentos parece bastante cuerdo...
    un beso.

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  16. Por supuesto que no os olvido.
    Un beso, bruxina (en asturiano)

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