19.2.08

Nube nítrica

A estas horas la calle es un desierto de asfalto y nadie baila para ti. Sobre mí, nubes nítricas, dicen que vienen de las tierras del frío. En la ciudad ni siquiera quedan rastrojos, ni cenizas ni humo, ni en sus calles medievales, donde aún puedo ver a los habitantes de otro tiempo amando, sufriendo y afanándose por el poder y la riqueza, como nosotros, los habitantes nuevos. Quizá alguno me soñó y estoy recogiendo su sueño, igual que te sueño a ti.
Cuando la ciudad se despierte, con esa pereza inconfundible, quizá entonces me despierte y esté viva en tu sueño y sobre nosotros, la misma nube nítrica.

2 comentarios:

  1. Bella conjuncion de vidas y sueños.

    Me gustan tus escritos...

    Te seguire leyendo

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  2. Sí,Antiqva, a veces de eso se trata de sueños dentro de sueños, de vida dentro de otras vidas.
    Iré a leerte.

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